24 mayo 2006

¡Entérate!


Hace aproximádamente 10 años, estaba en el instituto cursando el extinto B.U.P. en el actual IES Azorín de Petrer cuando un día vi un cartel que buscaba a gente para formar un periódico para el instituto.

Acudí a aquella reunión con mucha incertidumbre de lo que acontecería. Y allí me encontré con algún que otro compañero de escuela y algún nuevo amigo de instituto (Emilio Peña). En esa primera reunión se sentaron las bases de un nuevo periódico para el instituto que quería seguir la senda establecida por otra publicación anterior llamada "La lluna" y que no gozó de mucho éxito. El periódico iba a estar hecho por los alumnos y para los alumnos, por lo que se le iba a dar un enfoque desenfadado y tratando toda clase de temas tanto relacionados con el centro como de cualquier tipo: actualidad, artículos de opinión, música, tecnología.


La idea corría a cargo del por aquel entonces subdirector José Casao y nos apoyó durante todo el tiempo que permaneció activo el proyecto. A nuestra disposición pusieron una sala con un ordenador "386" al que pasamos a llamar cariñosamente "Flash". Las reuniones se sucedían cada una/dos semanas para debatir ideas del tema de portada del siguiente número así como para proporcionar los artículos al diseñador.

En aquellas fechas el ordenador no estaba tan extendido e Internet era cuestión de unos pocos privilegiados, así que los artículos los recibíamos en un fichero .doc o muchas veces escritos a mano. La maquetación se hacía con Microsoft Publisher y las imágenes se pegaban en la impresión original de las páginas y luego se fotocopiaban para obtener el resultado final. Por norma general la publicidad era quincenal, pero muchas veces se alternaba con números mensuales.



Rápidamente el periódico se hizo conocido, gracias a las amplias tiradas y a los contenidos publicados. Esto propició que de 4 páginas iniciales se pasasen a un número de 6, 8 o números especiales con más páginas inclusive. Cada uno de los componentes aportó su granito de arena y daba su toque personal al periódico, realmente lo hacíamos con mucho cariño.

Una de la sección que más revuelo causó y que más gustó fue la de "El confidente" donde se aireaban algunos marujeos del instituto aunque también destacaron algunas historias y secciones como una de "preguntas tontas".

Con el paso del tiempo apostamos por las nuevas tecnologías y creamos cuentas de correo (en latinmail) para contactar con el periódico e incluso hicimos un pequeño experimento de página web. Esto ahora no parece muy importante, pero tratándose del año 1997 creo que nos podemos considerar unos pequeños pioneros.

Durante los primeros números mi aportación fue nula, prácticamente me limitaba a acudir a las reuniones y ver el trabajo de los demás. Con el paso del tiempo me animé a escribir artículos, participar en secciones y maquetar el periódico cosa que Emilio Peña sabía hacer a la perfección (fueron sus inicios como diseñador).

En mi memoria quedan algunas de las portadas, los dibujos que hacían algunos de nuestros ilustradores eran estupendos. Si no fue el mejor número de todos, creo que guardamos mucho cariño al número 21, publicado en 1998 y en el cual salíamos todos los componente en la portada caricaturizados. Me hace gracia ver como me dibujó mi amigo Juanfran: yo con mis gafitas, mi pelo medio "bakala" y en mis manos un monitor en el que se ve el logo de windows. Sin duda, no tiene desperdicio. Por aquel entonces ya había manoseado algunas distribuciones de Linux pero no era mi sistema por defecto. Si me hiciese la caricatura ahora mismo algo cambiaría, al menos el logo del sistema operativo.

Desde aquí mis saludos y respetos a todos los que formaron parte de la plantilla del periódico "¡Entérate!". Gracias a todos.

1 comentario:

Emilio Peña dijo...

DIOS! creo que voy a soltar una lágrima, que grandes momentos, que gran etapa de mi vida, donde creo que tome verdadera conciencia de cual era mi vocación como diseñador, me encanta la evolución desde ese primer número 0 [todo un incunable, señores], hasta mi despedida en el número 21.

Creo que cuando tenga tiempo hare imprimir un poster de esa portada, por meritos propios creo que merece estar colgada en alguna pared...